El presente y la suerte

Por Elena Mendoza

Las tardes de café y lluvia son cómplices inherentes de la introspección, no concibo un análisis de conciencia sin una taza de café y un clima de otoño. En el último de los encuentros conmigo me he puesto a meditar acerca de lo sencillo que resulta para algunas personas culpar a la suerte a modo de deslindarse de cualquier responsabilidad que pueda involucrarle con el rumbo que está tomando o ha tomado su vida; por supuesto unos nacen con estrella y otros estrellados, pero eso no determina la dirección del camino que se está recorriendo. Y no, no es cuestión de suerte, es el resultado del reconocerte como creador y responsable de tu presente. Somos libres de tomar nuestras propias decisiones de ahí es de donde proviene que somos una creación que resulta del amor, se nos dotó con el libre albedrio, con un propósito, y el destino es aquel que vamos construyendo paso a paso y día con día. ¿Te has dado cuenta de lo maravilloso e increíble que es hacer exactamente lo que quieras con tu vida para darle rumbo? Lo que llaman algunos suerte, no es más que nuestras acciones actuando en consecuencia.

Existen muchos tipos de personas; están aquellos que se viven quejando por lo mal que les "ha ido" en el camino de la vida y no hacen nada para cambiar su situación. Aquellos que viven enojados, son como un contenedor de presión, cuando apenas les tocan explotan arrasando con todo a su alrededor. También están los que dicen "así estoy bien", que pueden estar de todo menos bien, pero prefieren no arriesgar nada. Y están también aquellos que se levantan a vivir su día y no solo como un día más, si no como el único día disponible que existe, como si se resetearan cada noche antes de dormir; no existe la memoria del pasado, ni la preocupación por el futuro, solo salen a romperse el alma a pesar de las deudas, las enfermedades y de más situaciones adversas con las que se pudieran estarse enfrentando. No sé si sean los que tengan más éxito, pero por lo menos estoy segura de que son los que viven más felices. De aquí parto con la idea de lo importante que es el momento presente, justo ahora estas tomando decisiones que te llevarán a algún sito, ese si o ese no, se verá reflejado en un futuro. Si puedes tomar conciencia te estás haciendo responsable de tus actos, puedes empezar a elegir y construir la vida que siempre habías querido tener. Mira y observa justo en este momento como estás sintiendo y pensando, eso es lo que estás atrayendo a tu mundo interno, y se reflejará enseguida en tus reacciones al mundo externo.

Es como cuando te ves envuelto en alguna situación que por más que te hayas esforzado, parece ser que no tiene salida y empiezas a pensar que en verdad eso nunca cambiará ; ese pensamiento negativo te va a limitar, no puedes ver más allá del problema y por ende mucho menos soluciones. Aquí es donde debes de iniciar a hacerte responsable, lo que esté sucediendo es por acciones que tuviste en el pasado y aunque no lo sea tu compromiso es salir a flote, aquí y ahora tu si puedes tomar las riendas de lo que será a partir de este momento porque ya eres consiente, antes talvez no lo eras. Ves porque digo que la suerte es consecuencia de tus acciones. Una prueba más del poder que tienes para transformar todo aquello que te rodea a favor de tu bienestar.

Definitivamente hay que fluir de acuerdo al proceso y olvidarnos de querer tener el control sobre lo externo, al final de cuentas y conforme a su evolución tiene que cambiar. Dejarte llevar por el viento sin olvidarte que este corre por distintas direcciones y tu decidirás en cuál de ellas quieres sobrevolar.

Dejemos la suerte para los juegos de azar y quitémosle la responsabilidad de determinar que tan bien o mal nos esté yendo en la vida, la magia que llevamos dentro es mucho más poderosa que un trébol de cuatro hojas.