No quiero

Por Elena Mendoza

 No quiero amarte de una forma ciega o hacerlo poniéndome una venda en los ojos, tampoco idealizarte; Quiero conocer tus trucos, tus manías, tus malos ratos, todos y cada uno de tus defectos para poder aprender a lidiar con ellos. No necesitas mostrarme tu mejor versión, quiero que seas tú en cada momento sin máscaras o disfraces que oculten lo que en realidad eres. Con esto me ayudarás a elegirte de una manera consiente, honesta y sincera. No quiero amar una idea de ti, ni tampoco crear una copia de mí, quiero conocer tu esencia y elegirla como elixir de vida que no necesita envenenarme para ser el combustible que le siga dando ritmo al latir de mi corazón.

No quiero ni pretendo que solo tengas ojos para mí, quiero que aunque puedas mirar nuevos horizontes vuelvas a casa, te aseguro que yo lo haré. No es promesa, aprendí que las promesas aunque sean hechas de una manera sagrada son palabras que se pierden con la primera mirada pícara que se cruza en el camino. Hablo de una elección fuera del romanticismo, que por más tentador que pueda ser aventurarnos a recorrer nuevos destinos, sigamos sintiendo que no hay mejor lugar que el que hemos construido.

No quiero ser todo en tu vida, quiero que seamos el todo juntos, que cuando pasen los años podamos seguir tomándonos las manos sabiendo que nos tenemos . Si por alguna razón te vas o me voy primero (algún día lo haremos), sigamos sintiendo ese soporte y calidez que nos da el rose de nuestras manos. Si me voy primero no quiero que te quedes solo, deseo que encuentres una nueva mano con quien recorrer tus días y no lo hagas como si fuera yo, si no que encuentres un calor mucho mejor que el mío. Es verdad que solo te necesitas a ti para continuar, pero siempre es más reconfortante tener a alguien de tu lado que con una mirada, con un gesto, con un cálido abrazo o un tierno beso, te haga sentir que todo va estar mucho mejor porque son del mismo equipo.

Seré tu admiradora número uno, reconoceré el gran esfuerzo que haces para lograr hasta tus más ambiciosos y locos sueños. Te aseguro que no te faltará aliento, estaré ahí para levantarnos e impulsarnos juntos. Tus sueños no serán los míos yo tendré mis propios retos, pero tus anhelos serán sagrados para mí y jamás intentaré corromperlos.

No quiero a alguien que me haga sentir insegura, suficiente tengo ya con mis miedos y mis luchas internas. No estoy pidiendo seguridad, pero quiero saber que no estoy haciendo castillos en el aire, que los cimientos en donde construimos son lo bastante profundos, que aunque la construcción pueda tambalearse no pueda derrumbarse, y si llega a agrietarse siempre pueda resanarse.

No quiero que le des sentido a mi vida, bastante me ha costado a mi dárselo, lo que pido es tu compañía porque necesito ese abrazo cada día. No es un grito desesperado, ya he aprendido a vivir sin ella, es una confesión que requiere de mucho valor, en estos días uno no puede andar diciendo que se siente vulnerable, aún así creo que si lo puedes sentir no hay ningún impedimento para poderlo decir.

En mi ofrecimiento viene implícito mi requerimiento, en lo absoluto esto es algo que yo no esté dispuesta o preparada para dar. El amor es más integro cuando las dos partes tienen el mismo objetivo en conjunto y van a la par, ni tú antes que yo, ni yo antes que tú. En lo absoluto son exigencias o condicionamientos, estoy buscando a alguien que pueda dar en la medida que yo lo hago, no se trata de ir tirando de un barco que prefiere quedar anclado.

Quiero decirte que te quiero como poesía, amuleto, definición de amor, sublevación , armonía, certeza y esperanza. Mi oferta sigue en pie hasta que llegues o te encuentre. Solo quiero que sepas que aquí yo ya te estoy esperando...